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viernes, 12 de enero de 2018

Sueños del ayer



La grandiosa estación espacial que la NASA quería construir.

Una de los grandes proyectos de la NASA propuesto a finales de los años 60, la construcción y operación de una enorme estación espacial para entre 50 a 100 tripulantes.

La misma estaría dotada de numerosos laboratorios científicos, factorías en órbita y zonas de vivienda y recreación, contando con un módulo giratorio para simular la gravedad mediante aceleración centrípeta. Dos reactores nucleares alimentarían eléctricamente al complejo

Dicha estación sería construida durante los años 80 y permitiría la realización de todo tipo de investigaciones científicas. Además permitiría mantener y reparar complejos instrumentos de observación de la tierra y el espacio.

Pero no pudo ser. Los severos recortes al presupuesto de la NASA ejecutados a finales de los años 60 enterraron el proyecto.

Por cierto, ese satélite que se ve al fondo, es uno de los primeros diseños del proyecto 'telescopio espacial orbital', que años más tarde sería conocido como Telescopio espacial Hubble.

Precursores de la estación espacial II.


En 1985 se presentó una propuesta para la futura estación espacial internacional bastante ambiciosa. La llamada 'torre de poder'. Esta configuración, digna de una película de ciencia ficción, incluía hangares para el montaje de sondas y naves espaciales, remolcadores para prestar servicios de mantenimiento a satélites y observatorios.

La estación contaba además con laboratorios científicos, plataformas de experimentación en microgravedad volando a cierta distancia de la estación. Tanto en el Cenit como en el Nadir estarían colocadas plataformas para instrumentos y experimentos de todo tipo.

Fue considerada demasiado ambiciosa para la época, por lo que este diseño tuvo corta vida.

Precursores de la estación espacial I.


Mucho antes de que el diseño de la estación espacial internacional fuera decidido existieron alternativas que representaban los intereses y recursos disponibles del momento.

El primero de ellos fue la 'plataforma espacial', un diseño de estación espacial estadounidense presentado por el presidente norteamericano Ronald Reagan en 1984. El diseño era minimalista pero totalmente funcional. para su construcción se emplearía al transbordador espacial e incluiría una variedad de módulos de servicio, vivienda, energéticos y laboratorios de investigación.

No era tan grande como la actual estación, pero representaba lo que EE UU podría haber construido en solitario por aquellos años.

Simulando la gravedad en el espacio.





Desde los inicios de la era espacial ha aparecido propuestas de dotar a estaciones espaciales de segmentos rotatorios (o que rote la estación completa) con el fin de proporcionar una la sensación de contar con una 'gravedad artificial'. Entonces ¿Por qué no se ha construido ninguna?

Existen varios inconvenientes, el mayor problema es la unión del modulo rotatorio con el resto de la nave/estación, lograr que sea estanco y móvil al mismo tiempo promete ser una obra de ingeniería monumental. Lo más sencillo sería que girase toda la estación, pero claro, para ello la estructura debería estar preparada para soportar las fuerzas que se van a generar en cada sentido opuesto al centro de giro de la misma. Y la maniobra de acople con una estación en movimiento sería también muy compleja.



Pero existe otra dificultad a la hora de construir una estación espacial rotatoria y es su necesidad. ¿Cómo que su necesidad?¿Acaso no es evidente lo útil que sería la 'gravedad artificial'? Vayamos por partes.

No se construyen estaciones espaciales con 'gravedad artificial' porque lo que se quiere de ellas es precisamente condiciones de ingravidez (mejor dicho, microgravedad). La microgravedad es ideal para la investigación científica por lo que un modulo rotatorio para una estación espacial en órbita baja no tiene mucho sentido además aumentaría enormemente el costo de dicha estación.



La gravedad artificial sería útil en vuelo tripulados prolongados, como un viaje a marte, e incluso en el caso del planeta rojo la duración es lo suficientemente corta como para prescindir de ella.

Así que, a menos que decidamos viajar a las lunas de júpiter en un futuro próximo, pasará un largo tiempo hasta que veamos sistemas rotatorios en naves espaciales tripuladas.