Mostrando entradas con la etiqueta Vía Láctea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vía Láctea. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de febrero de 2018

En las afueras de la galaxia.


Nuestra galaxia se extiende más allá de los clásicos brazos espirales. En la afueras de la misma y tomando la forma de una nube esférica que envuelve a la vía láctea se halla el 'halo galáctico'.

En esta región habitan estrellas que no están insertadas en el disco de la galaxia (como es el caso de nuestro sol) sino que siguen órbitas transversales que las hacen entrar y salir del mismo.

El halo se halla compuesto por estrellas muy antiguas, verdaderos fósiles de la evolución estelar, posibles remanentes de galaxias que fueron absorbidas por la vía láctea hace eones.

Muchas de estas estrellas se mueven juntas, no formando cúmulos precisamente, sino siguiendo la misma trayectoria por lo que posiblemente sean lo que queda de galaxias satélites de la vía láctea que fueron canibalizadas. Estás estrellas se han dispersado con el tiempo pero aun no han roto los lazos que tenían cuando formaban la galaxia original.

¿Cuales serían las posibilidades de vida en estas regiones externas de la galaxia?

Al ser estrellas muy antiguas tienen una metalicidad baja (es decir que son pobres en otros elementos aparte del hidrógeno y el helio) por lo que los planetas rocosos deben ser poco frecuentes. así que si las comparamos con las estrellas de los brazos galácticos su potencial astrobiológico sería bajo.

Aun así, si la vida ha surgido en alguna de estas estrellas (sería muy antigua) los hipotéticos seres disfrutarían de una magnifica vista de nuestra galaxia.

miércoles, 31 de enero de 2018

Cuando los gigantes chocan.


Simulación del choque entre la vía láctea y la galaxia de andrómeda mediante space engine.

La colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda, las dos galaxias más grandes del Grupo Local, es un evento que se cree tendrá lugar en el futuro, y en el cual las dos galaxias acabarán por fundirse en una galaxia mayor (muy posiblemente, una galaxia elíptica). Investigaciones recientes realizadas con ayuda del telescopio espacial Hubble no sólo confirman este escenario sino que sugieren que la Vía Láctea y la Galaxia de Andrómeda se acercarán mucho dentro de 3870 millones de años y que la fusión final entre ambas tendrá lugar dentro de 5860 millones de años.

Con el paso de los años la galaxia de Andrómeda parecerá ir aumentando de tamaño al irse acercando hasta llegar un momento en el que el cielo estaría dominado no solo por la banda difusa que es como se ve nuestra galaxia, sino también por Andrómeda, que aparecería probablemente similar a cómo la podemos ver hoy, solo que mucho mayor, lo suficiente como para poder ver a simple vista su estructura espiral. Esta impresionante vista duraría unos pocos millones de años, un tiempo breve en términos astronómicos.

Hay que tener en cuenta que es muy poco probable que este suceso afecte a las órbitas planetarias dada la gran distancia entre las estrellas dentro de una galaxia.

viernes, 12 de enero de 2018

Mapa de la galaxia a 2000 años luz de la tierra.


Cada una de las estrellas mostradas en el mapa (más de 6000) son las más brillantes en un radio de 2000 años luz alrededor del sistema solar. Todas están muy cercanas al plano de la vía láctea. Los principales cúmulos y nebulosas también están señalados. Unos 80 millones de estrellas se encuentran diseminadas en este volumen de espacio.

Nuestro vecindario galáctico.



Si bien no existen fronteras en la galaxia habitualmente se considera que la zona esférica con un radio de 15 años luz alrededor del sol como el vecindario galáctico. ¿Por qué 15 años luz? pues porque esa es la distancia máxima que una sonda interestelar alcanzaría en un siglo de viaje alcanzando 'solo' el 15% de la velocidad de la luz.

ESa es una velocidad considerada 'realista' y que no supondría un reto demasiado complejo para la humanidad. Es cierto es que actualmente carecemos de la tecnología para viajar a las estrellas más próximas, pero con la suficiente inversión podriamos desarrollarla en las próximas décadas.

Teniendo en cuenta que nuestra Galaxia tiene un diámetro de unos cien mil años luz, 15 años luz parece una cifra despreciable. Pero si crees que cerca del Sol sólo hay un puñado de estrellas, estás equivocado. Actualmente conocemos unas 70 estrellas situadas a menos de 15 años luz, agrupadas en 45 sistemas estelares diferentes. El número preciso cambia constantemente a medida que se refinan los cálculos de las distancias estelares y se descubren nuevos astros.

Nuestro vecindario galáctico, es muy humilde. Nada de supergigantes o exóticas estrellas de neutrones. La mayoría de estrellas vecinas, unas 61, son simples enanas rojas (estrellas de tipo espectral M), las estrellas más comunes del Universo. Cinco son estrellas de tipo K, dos de tipo solar (tipo G, Alfa Centauri A y Tau Ceti), una de tipo F (Procyon) y una de tipo A (Sirio).

¿Y que hay de los sistemas planetarios?

Las búsquedas exoplanetarias mediante varios métodos sumados a los resultados del telescopio espacial Kepler permiten establecer la probabilidad de la presencia de planetas alrededor de las estrellas más cercanas. Extrapolando estos datos, se cree que el 40-60% de estas estrellas estarían acompañadas por sistemas planetarios.

Es decir, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que a menos de 15 años luz tenemos un mínimo de 28 a 42 sistemas planetarios. Probablemente existan más.

En otras palabras existirían docenas de sistemas planetarios al alcance de una sonda interestelar que podría partir antes de finalizar el siglo XXI. Eso hace que nos preguntemos ¿Aceptará la Humanidad el reto?

domingo, 3 de junio de 2012

Choques galácticos.


Los astrónomos han sabido durante años que la Vía Láctea y su vecina más cercana, la galaxia de Andrómeda, (también conocida como M31) están siendo empujadas ambas en una danza gravitacional mutua, pero nadie estaba seguro de si las galaxias chocarían de frente o se deslizarían una sobre otra. Las mediciones precisas del Telescopio Espacial Hubble han confirmado que las dos galaxias se encuentran en efecto en curso de colisión, se dirigen a una colisión cósmica colosal.

Pero no hay necesidad de entrar en pánico por el momento, ya que esto no va a pasar hasta dentro de unos cuatro mil millones de años. Y mientras que los astrónomos calculan que es probable que el Sol sea lanzado a una región diferente de nuestra galaxia, la Tierra y el sistema solar probablemente solo irán de paseo y no están en peligro de ser destruidos.
Observaciones del halo galáctico de la galaxia de Andrómeda realizadas con el telescopio espacial Hubble
En el peor escenario de la simulación, M31, choca contra la Vía Láctea, de frente y las estrellas son esparcidas en diferentes órbitas, Las poblaciones estelares de ambas galaxias se empujaban, y la Vía Láctea pierde su forma de disco aplanado con la mayoría de las estrellas en órbitas casi circulares. Los núcleos de las galaxias se fusionan, y las estrellas se establecen en órbitas aleatorias para crear una galaxia de forma elíptica.
Una vista más detallada del halo galáctico de Andrómeda.
Para conseguir estos datos los astrónomos han debido utilizar al telescopio espacial Hubble, para conseguir medidas precisas del movimiento de la galaxia de Andrómeda en el espacio, sobre todo su movimiento lateral que no había sido medido con anterioridad. Las regiones observadas pertenecen al halo de Andrómeda, y se realizaron observaciones de dicha región durante un periodo de 5 a 7 años. 
Panorama de la colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda, la galaxia del triangulo posiblemente también participaría de dicha colisión.

Pero si todo esto fuera poco, la tercera galaxia más grande del grupo local la galaxia del triangulo, M 33, tambien participará de la colisión y puede que más tarde termine siendo fusionada al par Vía Láctea/Andrómeda, incluso existe una pequeña posibilidad de que M 33 llegué primero a nuestra galaxia. Abajo observamos una secuencia de imágenes que ilustran lo que posiblemente verían hipotéticos observadores sobre la superficie de la tierra, en ese lejano futuro.


Esta es una vista nocturna del cielo actual, con el brillante cinturón de nuestra Vía Láctea.La galaxia de Andrómeda se encuentra a 2,5 millones de años luz de distancia y se ve como una mancha débil, con varias veces el diámetro de la Luna llena.


El disco de la galaxia de Andrómeda se acerca es notablemente más grande.  

La galaxía de Andrómeda casi llena el campo de visión. La Vía Láctea comienza a mostrar la distorsión debido a la fuerza de marea gravitatoria debia a la presencia de Andrómeda.
Luego del primer paso tanto la Vía Láctea como Andrómeda sufren serias distorsiones en sus respectivos discos, iniciando el proceso de fusión galáctica. 
Durante el acercamiento en primer lugar, el cielo aparentemente estalla en llamas con la formación de nuevas estrellas, que se manifiesta en una gran cantidad de nebulosas de emisión, y cúmulos abiertos de estrellas jóvenes.
En medio de la intensa formación estelar los núcleos galáctico, aún relativamente con pocos cambios se separan


Los núcleos de la antiguas galaxias se vuelven a acercar en una segunda ocasión apareciendo como dos lóbulos muy brillantes, la cantidad de nebulosas es considerablemente inferior debido a que la cantidad de gas y polvo interestelar ha disminuido considerablemente luego del periodo de intensa formación estelar. 

Las galaxias fusionadas han formando una galaxia elíptica grande, su núcleo brillante domina el cielo nocturno. Al limpiarse de polvo y gas, la galaxia elíptica recién fusionada ya no tiene estrellas jóvenes y las nebulosas no aparecen en el cielo. El envejecimiento de la población de estrellas ya no se concentra a lo largo de un plano, sino que viene a llenar un volumen elipsoidal.
Pero, que será de nuestro sistema solar. En la ilustración inferior se ve un antes y después de la colisión, una comparación del tamaño de nuestra galaxia, la Vía Láctea en la actualidad, y después de que complete la fusión con la vecina galaxia de Andrómeda 10 mil millones de años a partir de ahora. Las galaxias fusionadas se mezclan para crear una galaxia elíptica poblada solo con estrellas viejas. Nuestro Sol orbita ahora en el disco de la Vía Láctea. Pero después de la fusión, es probable que sea lanzado a una órbita de bucle que lo llevará tanto más cerca del centro y más lejos en las afueras de la galaxia elíptica recién formada.

Esta serie de ilustraciones  muestran la fusión prevista entre nuestra galaxia, la Vía Láctea y  la vecina galaxia de Andrómeda,  que se desarrollaría durante los próximos miles de millones de años. La secuencia se inspira en modelos de computadora dinámicos de la inevitable colisión futura entre las dos galaxias.

lunes, 28 de noviembre de 2011

La Vía Láctea desde el VLT.

Las dos estrellas más brillantes visibles desde la tierra se observan en la parte superior de este maravilloso cielo estrellado (Sirio a la izquierda y Canopo a la derecha). Este fragmento de la Vía Láctea, de mejor visualización durante el verano austral, esconde verdaderas joyas celestes especiales para el deleite de los aficionados. La fotografía fue tomada en uno de los caminos adyacentes a las instalaciones del VLT (Very Large Telescope, telescopio muy grande), propiedad del Observatorio Europeo Austral ESO, ubicado en cerro Paranal, al norte de Chile. Desde estos cielos privilegiados los astrónomos estudian al universo.

martes, 22 de noviembre de 2011

Los cielos del sur

Este precioso cielo estrellado fue tomado desde Brasil, nos muestra a la Vía Láctea austral, desde las constelaciones del Escudo (Scutum) hasta la Cruz del Sur (Crux). cielos similares solo pueden conseguirse alejándose de las molestas luces de una ciudad.


Para aquellos que aún les cuesta orientarse en la observación del firmamento nocturno, aquí está la versión con las constelaciones señaladas.