Mostrando entradas con la etiqueta Titán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Titán. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de febrero de 2018

Explorando los mares de Titán.


Mandar un submarino a Titán, la gran luna de Saturno, es una idea recurrente desde que se confirmó la existencia de lagos y mares en esta luna. Se han propuesto decenas de diseños de submarinos y barcos para surcar los mares de Titán, pero la más audaz viene de la mano del Instituto de Conceptos Avanzados (NIAC) de la NASA. A diferencia de proyectos anteriores que sugerían pequeñas naves, el NIAC propone con una sonda de gran tamaño, de casi una tonelada, que pueda recorrer en 90 días dos mil kilómetros.

El objetivo del submarino sería lógicamente el Kraken Mare, el mayor mar de Titán. La sonda usaría generadores termoelectricos de radioisótopos (RTG) para proporcionar hasta 1 kW de electricidad a los sistemas de la nave, pero los mayores desafíos tecnológicos son aquellos derivados de las comunicaciones y el control de la misión. Obviamente, es imposible dirigir en tiempo real desde la Tierra una sonda situada a 1500 millones de kilómetros, así que es necesario incluir avanzados sistemas de navegación autónoma así como garantizar una comunicación estable con la tierra, preferentemente a través de un orbitador.

El problema de un submarino en Titán es que la baja densidad de los mares de esta luna repercute negativamente en su flotabilidad. Si, por ejemplo, los mares son de metano puro su densidad sería de 450 kg por metro cúbico, menos de la mitad de la del agua. Otro problema sería el aislamiento del submarino y la evacuación del calor extra producido por los generadores nucleares.

Ahora bien, ¿cómo trasladar esta enorme sonda hasta allí? Habría que introducir el submarino en un pequeño transbordador espacial similar en dimensiones al X-37B del Pentágono, para garantizar la suavidad y precisión del aterrizaje. Es decir, estaríamos ante una sonda gigantesca para los parámetros actuales.

Una misión de este tipo solo sería posible durante el verano del hemisferio norte de Titán. Por lo tanto, y teniendo en cuenta que las estaciones en este satélite duran 29,5 años, no podría llevarse a cabo hasta 2040 aproximadamente.

viernes, 12 de enero de 2018

Una libélula en Titán.



Desde que fue anunciada como finalista para ser la próxima misión New Frontier de la NASA, el pasado 20 de diciembre, la DragonFly (Libélula) se ha ganado el corazón de todos los espaciotrastornados y se ha vuelto la favorita de todo el mundo.

Sin lugar a dudas lo que más llama la atención es presentar algo nunca visto hasta la fecha, un helicóptero diseñado para surcar los anaranjados cielos Titán, la mayor luna de Saturno.

Básicamente consiste en un módulo de superficie equipado con ocho rotores que le permitirían, una vez concluidos los análisis, despegar de una zona para desplazarse a otra.


Sacando partido de su densa atmósfera, Dragonfly, equipado con un generador termoeléctrico de radioisótopos o RTG, podría recorrer Titán durante años, cubriendo decenas o centenares de kilómetros, examinando hasta donde llegó la química biótica en este mundo gélido, e incluso asomándose a sus lagos y mares si aterrizara lo suficientemente cerca.

Si fuera finalmente la elegida despegaría a mediados de la próxima década, y llegaría a la anaranjada luna de Saturno en 2034.