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viernes, 12 de enero de 2018

Sistemas planetarios múltiples.


Una muy breve actualización de los sistemas planetarios múltiples actualmente conocidos.

-2 sistemas con 8 planetas (Kepler 90 y el sistema solar)
-1 sistema con 7 planetas (El conocido Trappist-1)
-6 sistemas con 6 planetas
-19 sistemas con 5 planetas
-49 sistemas con 4 planetas
-129 sistemas con 3 planetas
-386 sistemas con 2 planetas
-2066 sistemas con un planeta.

No fueron los extraterrestres.


¿Se acuerdan de la estrella de Tabby? Esa estrella descubierta por el telescopio espacial Kepler cuyas variaciones de brillo no podían ser explicadas por los modelos tradicionales. Tanto que incluso se llegó a proponer la construcción de estructuras artificiales (tipo esfera de Dyson) por parte de una civilización extraterrestre.

Pues bien, hay novedades, y no muy buenas para los defensores de la hipótesis extraterrestre (aunque nunca fue precisamente la más probable). Un conjunto de más de 1700 observadores han estudiado la estrella de Tabby desde octubre de 2015 hasta finales de 2017. Los resultados han sido publicados en un paper en The Astrophysical Journal Letters con más de doscientos autores liderados por Tabby Boyajian (su descubridor).


¿Y que dicen la nuevas observaciones? La principal novedad es que se ha visto que las variaciones de brillo dependen del color. Malas noticias para las megaestructuras, ya que estas, al ser opacas, bloquearían la luz independientemente del color. Esta diferencia en la disminución de brillo según el color es consistente con la presencia de algún tipo de material fino (formado por partículas de menos de una micra aproximadamente). O sea, polvo. No es la primera vez que se propone la presencia de polvo para explicar el comportamiento de Tabby, aunque sí es la primera vez que tenemos datos para apoyar esta teoría.

Eso no quiere decir que ya hemos explicado totalmente el comportamiento de esta estrella, pero nos vamos acercando (son necesarias muchas observaciones adicionales). Pero por lo menos ya podemos descartar las megaestructuras alienígenas. Habrá que seguir buscando.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Enjambre de Planetas

Cúmulo del Pesebre, o Enjambre (Messier 44).
Por primera vez, los astrónomos han descubierto planetas alienígenas orbitando estrellas similares al Sol ubicado en un cúmulo estelar abierto (también llamados cúmulos galácticos). Y no es un cúmulo desconocido, hablamos del popular M 44, más conocido como el "Pesebre". Aunque en el mundo anglosajón predomina otra denominación para el mismo, "El enjambre" the Beehive. 

Los dos mundos recién descubiertos son gigantes tipo Júpiter, demasiado calientes para ser habitable por formas de vida conocidas. Sin embargo, su existencia puede animar a los que buscan vida fuera de la Tierra, ya que muestran que los planetas se pueden formar en una amplia variedad de entornos, como cúmulos abiertos. Nuestra galaxia contiene más de 1.000 de estos cúmulos abiertos, que potencialmente pueden presentar las condiciones físicas para albergar a muchos más de estos planetas gigantes. 
Estrellas del cúmulo donde han sido hallados los nuevos planetas.
Los dos recién descubiertos "Júpiter calientes" se llaman Pr0201b, y Pr0211b, orbitan estrellas diferentes pero muy similares al Sol en el interior de M 44, una agrupación de cerca de 1.000 estrellas que giran alrededor de un centro común. Cada planeta tiene probablemente un cielo estrellado deslumbrante, mucho más de lo que estamos acostumbrados aquí en la Tierra.
Hipotética vista desde uno de los nuevos planetas.
Ambos planetas se encuentran muy cerca de sus estrellas. Pr0201b completa una órbita cada 4,4 días, mientras que Pr0211b hace una vuelta alrededor de su estrella cada 2,1 días.

El Pesebre es un cúmulo que se encuentra a unos 550 años luz de la Tierra, es del tipo abierto, un grupo de estrellas que nacen a partir de la misma nube de material más o menos al mismo tiempo (en el caso de M 44 unos 600 millones de años). Así que las 1.000 estrellas de dicho grupo comparten una composición química similar.

Los astrónomos habían descubierto dos planetas alienígenas alrededor de estrellas masivas en los cúmulos, pero ninguno había sido encontrado alrededor de estrellas similares al Sol dentro de un grupo hasta ahora.

La existencia de Pr0201b y Pr0211b también debería reforzar un punto de vista predominante de que las estrellas con mayores concentraciones de metales (En astrofísica un metal es cualquier elemento más pesado que el hidrógeno y el helio) son más propensos a albergar planetas. Las estrellas del pesebre son incluso más ricas en metales que nuestro propio Sol.

Para ver las posibles vistas que se tendrían desde estos y otros mundos que habitan enjambres de estrellas pueden visitar un artículo anterior del blog.

jueves, 26 de enero de 2012

kepler descubre 26 nuevos planetas en 11 estrellas diferentes.

Nuevas noticias acerca de los planetas extrasolares, científicos a cargo del telescopio espacial Kepler de la NASA han anunciado el descubrimiento de un total de 26 nuevos planetas, los mismo se hallan orbitando a 11 distintas estrellas. 
Representación de los 11 sistemas solares descubiertos.

Los nuevos mundos detectados tienen tamaños que van desde 1,5 veces el de la tierra a los poco más grandes que Júpiter, 15 de los 26 planetas tienen un tamaño situado entre la Tierra y Neptuno. Los planetas más pequeños posiblemente sean mundos rocosos, mientras los mas grandes serían mundos gaseosos, claro conocer estas características es muy difícil con la tecnología actual.
La Vía Láctea podría estar llena de planetas.

Con estos descubrimientos la misión Kepler alcanza un total de 61 planetas descubiertos por el mismo, pero lo mejor está por venir. Con un total de 2326 candidatos detectados hasta la fecha, el número de nuevos mundos aumenta rápidamente.

miércoles, 11 de enero de 2012

Encuentran un mini sistema solar.



Nuevas noticias para los buscadores de planetas, la misión Kepler, de la NASA, ha encontrado un trio de pequeños planetas alrededor de una estrella enana roja, de hecho son los exoplanetas más pequeños detectados hasta la fecha.

La estrella madre se llama, KOI-961, ubicada a unos 130 años luz de distancia. Pertenece a la clase de estrellas enanas rojas, siendo este tipo de estrellas las más abundantes del universo. Todos estos planetas son más pequeños la tierra, tienen radios, aproximadamente, de 0,78, 0,73 y 0,57 veces el de la Tierra. A modo de comparación, el más pequeño de los tres es más o menos del tamaño de Marte, siendo esto todo un logro para este telescopio espacial.
Comparación de tamaño, entre la tierra, marte y los más pequeños planetas extrasolares descubiertos.

Otro aspecto notable de este sistema solar es su reducido tamaño, la estrella madre es solo un 70% más grande que júpiter, y los respectivos planetas orbitan muy cerca de la misma, teniendo años de menos de 2 días.Esto hace que la escala de tamaño del sistema se encuentre mucho más cercana a la de Júpiter y sus lunas que a la del Sol y los planetas de nuestro Sistema Solar. Es como si Júpiter se hubiera encendido, y fuera una estrella más del cielo. 
Comparación entre el mini-sistema solar KOI-961 y el sistema de Júpiter.

A continuación podemos observar una infografía bastante completa con los datos conocidos acerca de este descubrimiento planetario. En los próximos meses y años Kepler promete descubrimientos cada vez más espectaculares.





Find out about the smallest alien planets yet discovered, in this SPACE.com infographic.
Source: SPACE.com: All about our solar system, outer space and exploration



jueves, 17 de noviembre de 2011

Planetas sin núcleo.


En una entrada anterior hablamos acerca de los planetas Chitonios, posibles planetas gaseosos que se vieron despojados de su atmósfera, una característica de estos mundos era que poseían grandes núcleos metálicos en su interior. Pero para demostrar que no existe blanco sin su negro, se ha propuesto la existencia de planetas opuestos a los Chinotios, planetas sin núcleo.

Planetas rocosos de nuestro sistema solar.


Como sabemos existen cientos de exoplanetas detectados, algunos de esos exoplanetas podrían ser rocosos como la Tierra, pero carecer de su fluido núcleo metálico. Un planeta sin núcleo es un tipo teórico de planeta terrestre que ha sido objeto de diferenciación planetaria ( durante la formación del planeta los elementos más pesados se hunden hacia el centro del protoplaneta, mientras que los elementos más ligeros ascienden a la superficie) pero sin embargo estos planetas no tienen un núcleo metálico, es decir, el planeta es en realidad un manto gigante de roca.
Principales lunas de nuestro sistema solar junto a plutón, algunas de estas lunas tal vez sean cuerpos sin núcleo.

Los planetas rocosos se consideraron en una época que tenían tres capas principales: una delgada corteza sólida, un viscoso manto rocoso y un núcleo de hierro fundido o sólido.

Esta estratificación, o diferenciación, se cree que tuvo lugar en los inicios de la historia del Sistema Solar, cuando las colisiones entre cuerpos rocosos y el decaimiento de isótopos radiactivos fundían el interior de los grandes objetos, permitiendo que los materiales más densos cayeran hacia el centro.
Capas internas de la tierra.

De acuerdo con un documento del 2008 de Sara Seager y Linda Elkins-Tanton, hay probablemente dos maneras en que un planeta sin núcleo pueden formarse. En el primero, el planeta acrecienta a partir de materiales tipo condrita, totalmente oxidados, ricas en agua, donde la totalidad del hierro metálico se consolida en forma de cristales minerales de silicato. Tales planetas pueden formarse en las regiones más frías y más alejadas de la estrella central. En el segundo, el planeta acrecienta tanto de materiales ricos en agua y ricos en metales de hierro. Sin embargo, el hierro metálico reacciona con el agua para formar óxido de hierro y emite hidrógeno antes de que la diferenciación del núcleo de metal haya tenido lugar. Siempre que las gotas de hierro se mezclan bien y sean lo suficientemente pequeñas (<1 centímetro), el resultado final previsto es que el hierro se oxide y sea atrapado en el manto, incapaz de formar un núcleo.

Un completo planeta sin núcleo de silicato no tendrá un núcleo fundido y por lo tanto no habrá ningún campo magnético. Esto podría descartar a este tipo de planetas como posibles hábitats para la vida extraterrestre. 

El campo magnético de la Tierra se genera por la circulación de hierro fundido en su núcleo. Éste protege la vida de la Tierra de las dañinas partículas cargadas del espacio conocidas como rayos cósmicos. 

Pero tal vez un campo magnético podría no ser clave para la vida alienígena. Después de todo solo conocemos como es la vida aquí en la tierra y no podemos descartar formas exóticas de seres vivos capaces de sobrevivir y prosperar en un ambiente tan hostil.



Actualmente, los astrónomos no tienen una forma clara de determinar si un exoplaneta rocoso lejano tiene núcleo. Esto se debe a que los telescopios aún no son lo bastante poderosos para fotografiar tales planetas, mucho menos para estudiar su composición química. Pero esto es algo que se resolverá en un futuro próximo, nuestro viaje de descubrimiento acerca de otros mundos apenas comienza.




lunes, 14 de noviembre de 2011

Planetas Chitonios

Planeta gaseoso perdiendo su atmósfera.
Al ir aumentando nuestro conocimiento acerca de los planetas extrasolares se hace palpable la gran diversidad presente entre los cuerpos planetarios, mundos orbitando sistemas binarios, primos de Júpiter que orbitan a sus estrellas a solo una fracción de la órbita de Mercurio, planetas que podrían estar hechos enteramente de diamantes, mundos océano, etc. Veamos una clase especial de planeta, que podríamos encontrarnos en otros sistemas solares (y tal vez en el nuestro). Hablamos de los planetas "Chitonios". 
Representación artística de kepler-10b.

Un planeta Chitonio (término procedente del griego χθονιος, que significa "terrestre"), es una clase hipotética de cuerpo celeste de tipo planetario (entiéndase planeta), resultado de la pérdida total de la atmósfera de un gigante gaseoso. Recordemos que un gigante gaseoso está compuesto por un núcleo rocoso rodeado por una muy densa atmósfera, como nuestro querido Júpiter. La pérdida de la atmósfera puede ser causada por la proximidad del planeta a su estrella. Todo lo que quedaría del ex-gigante gaseoso sería un núcleo rocoso o metálico, que es similar a un planeta terrestre (también llamados planetas rocosos o telúricos) en muchos aspectos. Sería como si nunca hubiera sido un planeta gigante.
Exoplaneta Corot-7b, perdiendo su atmósfera.
Para que esto ocurra el planeta en cuestión debe ubicarse bastante cerca de su estrella como para que el viento estelar procedente de la misma pueda superar al campo magnético de dicho planeta, evaporando paulatinamente su atmósfera hasta dejar al núcleo desnudo. De hecho ya hemos observado este fenómeno de evaporación en un planeta extrasolar.

HD 209458b (llamado de manera no oficial como Osiris) es un ejemplo de un planeta que está perdiendo su atmósfera considerablemente debido a la evaporación al estar tan cerca de su estrella. Aunque aún no es un planeta chitonio, se espera que lo sea en un futuro próximo. El tiempo que toma el proceso depende de muchos factores como la distancia a la estrella, el tamaño y composición de la atmósfera en sí.
Tamaño comparativo de Corot-7b, con la tierra y neptuno.

COROT-7b posiblemente sea el primer planeta chitonio descubierto, esta planeta ubicado a unos 489 años luz de distancia, orbita a su estrella a solo 2,6 millones de kilómetros, y su año dura meno de un día . Kepler-10b es también otro planeta de este tipo, siendo además el planeta con menor masa descubierto fuera del sistema solar.
Tamaño relativo entre Kepler-7b y la tierra.

Ahora, surge una pregunta ¿Cómo identificamos a un posible planeta chitonio de uno que no lo es? pues bien algunos modelos predicen que un cuerpo de este tipo se caracterizaría por ser muy denso para su tamaño, esta idea ha hecho que algunos científicos sugieran que el planeta Mercurio es un planeta chitonio(como lo oyen) debido a su alta densidad y a su núcleo rico en metales. Claro el poder confirmar o refutar esta hipótesis requerirá de un mayor estudio de estos cuerpos, aunque debo reconocer que la idea de que mercurio sea lo que quede de un gigante gaseoso es atractiva. Esto solo confirma que nos falta mucho por conocer acerca de nuestro universo.
Tal vez Mercurio esconde más secretos de lo que pensamos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Hablemos de exolunas.



No fue hace tanto tiempo que los astrónomos comenzaron a descubrir los primeros planetas alrededor de otras estrellas. Pero como el campo de la astronomía exoplanetaria avanza muy rápido  los astrónomos han comenzado a mirar hacia el futuro, teniendo en cuenta la posibilidad de detectar lunas alrededor de estos planetas. Sorprendentemente, la posibilidad de hacerlo  puede que no esté tan lejos.



Antes de explorar la forma en que se podrían detectar los satélites de los planetas distantes, los astrónomos primero deben tratar de conseguir una comprensión de lo que están buscando. Afortunadamente, el conocimiento acerca de como se forman los objetos planetarios avanza muy rápido

En general, existen tres mecanismos por los cuales los planetas pueden obtener los satélites. Lo más sencillo es formarse juntos simplemente a partir de un disco de acreción. Otra es que un enorme impacto  golpee a un planeta expulsando el material del mismo y que ese material acabe convirtiendose en un satélite, como los astrónomos creen que ocurrió con nuestra propia Luna. Algunas estimaciones indican que estos impactos deben ser frecuentes y hasta 1 de cada 12 planetas parecidos a la Tierra podrían haber formado lunas de esta manera. Por último, un satélite puede ser un asteroide o un cometa capturado, lo cual, es probablemente el caso para muchas de las más pequeñas lunas de Júpiter y Saturno.
Disco de acreción, las lunas más grandes se forman principalmente de esta forma.

La luna terrestre posiblemente se formó mediante el impacto de un gran objeto contra la tierra.
Cada uno de estos casos produce una gama de lunas de diferentes masas. Las lunas capturadas probablemente sean más pequeñas y por ello es poco probable que se las pueda detectar en un futuro próximo. Las lunas generadas por un  impacto se espera que sólo tengan hasta un 4% de la masa total del planeta y, como tales, las posibilidades de detectarlas son más bien limitadas.Las lunas más grandes, que según se cree, se forman en los discos  de  acreción alrededor de planetas similares a Júpiter, tienden a ser mucho más grandes. Estas son las más propensas a ser detectable.

El primer método por el cual los astrónomos pueden detectar lunas es por los cambios que haría en el bamboleo de la estrella, método que se ha utilizado para detectar muchos planetas extrasolares hasta la fecha. Los astrónomos ya han estudiado cómo un par de estrellas binarias pueden ser afectadas por tener a una tercera estrella que las orbita. Si la estrella binaria es intercambiada por un planeta y una luna, se deduce que los sistemas más fáciles de detectar son las lunas grandes que son distantes a su planeta, pero el planeta está cerca de la estrella madre. Sin embargo, salvo en casos extremos, la cantidad de bamboleo que el par podría inducir en la estrella es tan pequeña que sería ahogado por el movimiento convectivo de la superficie de la estrella, lo que hace que la detección a través de este método se vuelva casi imposible.



Los astrónomos han comenzado a detectar un gran número de exoplanetas por el método  tránsito, donde el planeta produce unos eclipses de menor importancia, al pasar frente a su estrella. ¿Los astrónomos también podrían detectar la presencia de las lunas de esta manera? En este caso, el límite de detección de nuevo se basa en el tamaño de la luna. En la actualidad, el telescopio buscador de planetas  Kepler posee la capacidad para detectar planetas de masa similar a la Tierra. Si existen lunas alrededor de un planeta como Júpiter que tuvieran un tamaño similar a la Tierra, también debería ser detectadas. Sin embargo, la formación de lunas de este tamaño es difícil. La luna más grande del sistema solar es Ganímedes, que posee el 40% del diámetro de la Tierra, poniéndola ligeramente por debajo de los umbrales de detección actuales, pero potencialmente al alcance de las misiones  buscadoras de exoplanetas en el futuro.


Sin embargo, la detección directa por los eclipses causados por los tránsitos no es la única forma de tránsito que podría ser utilizada para descubrir exolunas. En los últimos años, los astrónomos han comenzado a utilizar la discrepancia entre la órbita prevista para un cuerpo y la órbita real que este sigue, método utilizado para descubrir otros planetas en el sistema solar. Neptuno fue descubierto al investigar el tirón gravitacional que este ejercía sobre Urano. Una luna lo suficientemente masiva podría causar variaciones detectables en el tiempo previsto que duraría un transito. Los astrónomos ya han utilizado esta técnica para poner límites a la masa de las lunas potenciales alrededor de los exoplanetas HD 209458 y OGLE-TR-113b a unas 3 y 7 masas terrestres respectivamente.


El primer exoplaneta descubierto fue encontrado alrededor de un púlsar. El tirón de este planeta causaba una  variación de la pulsación regular del púlsar. Los púlsares suelen pulsar cientos de miles de veces por segundo y como tal, son indicadores muy sensibles de la presencia de planetas. El pulsar PSR B1257 +12 es conocido por albergar un planeta que tiene sólo 0,04% de la masa de la Tierra, lo que está muy por debajo del umbral de masa de muchas lunas. Por lo tanto, las variaciones en estos sistemas, causada por las lunas serían potencialmente detectables con la tecnología actual. Los astrónomos ya las han usado para buscar lunas alrededor del planeta en órbita alrededor del planeta PSR B1620-26 y descartó la presencia de lunas con más del 12% de la masa de Júpiter.


El último método por el cual los astrónomos han detectado planetas que potencialmente podría ser utilizado para encontrar a las exolunas es la observación directa. Las imágenes directas de exoplanetas sólo se han convertido en realidad en los últimos años, esta opción es actualmente poco prometedora, pero las futuras misiones como el Terrestrial Planet Finder (TPF) pueden hacerla factible. Incluso si la luna no está totalmente visible, el desplazamiento del centro de gravedad del sistema puede ser detectado con los instrumentos actuales.

Terrestial Planet Finder (TPF).
En general, si la explosión de conocimientos sobre los sistemas planetarios continúa, los astrónomos deben ser capaces de detectar exolunas en un futuro próximo. La posibilidad ya existe para algunos casos, como los planetas pulsares, pero debido a su rareza, la probabilidad estadística de encontrar un planeta con una luna lo suficientemente grande es baja. Pero los equipos siguen mejorando, por lo que los umbrales de detección irán bajando, por lo que la primera exoluna será encontrada próximamente. Sin duda, las primeras serán grandes. Esto plantea la pregunta de qué tipo de superficies y atmósferas puedan tener. A su vez, esto inspira a más preguntas acerca de si la vida puede existir en un entorno similar .


martes, 1 de noviembre de 2011

Nuevos planetas y un misterioso objeto que orbitan estrellas moribundas


Representación artística de un exoplaneta.
Algunas adiciones interesantes a la familia de exoplanetas fueron anunciados la semana pasada por los astrónomos de la Universidad Penn State. Aunque encontrar exoplanetas en estos días puede ser considerado "como un día en la oficina", los astrónomos descubrieron tres planetas únicos y un objeto "misterioso". Lo que es único acerca de estos planetas es el hecho de que las estrellas que orbitan son viejas y moribundas gigantes rojas que se han hinchado, encontrándose cerca del final de sus vidas. Lo especial del caso es que normalmente consumen a los planetas con la mala suerte de encontrarse demasiado cerca como para escapar.

Exoplaneta a punto de ser absorbido por su estrella.


Las tres estrellas son HD 240237, BD 48 738, y HD 96127, la segunda es la que tiene el misterioso objeto en órbita, lo que puede ser otro planeta, una estrella de baja masa o una enana marrón, algo cuya masa se encuentra entre la de una estrella muy fría y un planeta gigante.




Se espera que nuestro Sol se convierta también en una estrella gigante roja dentro de cinco mil millones de años. No es precisamente un futuro alentador para la tierra, obviamente, ya que todos los planetas interiores del sistema solar probablemente serán consumidos por el Sol en expansión.



Este descubrimiento es muy interesante, ya que por ahora la mayoría de los exoplanetas descubiertos orbitan estrellas "normales", como nuestro Sol, que aún se encuentran en mitad de su vida o menos. Pero ahora, se han observado planetas alrededor de estrellas en todas las diferentes etapas de la evolución estelar, desde las muy jóvenes, incluso teniendo aún los discos protoplanetarios, hasta las estrellas que ya han muerto, igual que los púlsares. Lo que esto parece indicar es que los planetas son una parte normal de la formación estelar, de principio a fin. Los números que ahora son manejados por los astrónomos, indican que la cantidad total de planetas en la galaxia es muy alta, por los miles, millones o miles de millones probablemente., Esto en sí es un gran cambio mirando al pasado, sólo unas décadas atrás, cuando no se sabía si había otros sistemas solares en lo absoluto. Hay un montón de ellos.

Nebulosa Planetaria. Este es el posible aspecto que tendrá el sistema solar en unos 5000 millones de años.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Vistas de otros cielos III

psr b 1620-1626 b


En esta ocasión visitaremos un planeta con varios datos "extremos", para empezar psr b 1620-1626 b es el planeta extrasolar más antiguo conocido. Su edad es de unos 12.000 mil millones de años. Cuando nuestro Sol nació hace unos 5000 millones de años, este planeta ya tenía 7000 millones de años. No es de extrañar que se le conozca también como el "planeta Matusalén".


Por otro lado, este es uno de los planetas detectados mas lejanos (si descontamos el posible planeta detectado por microlente gravitacional en la galaxia de Andromeda!!!).

psr b 1620-1626 b está situado a una distancia de 12.000 años-luz. Por si todo esto fuera poco ell exoplaneta gira alrededor de un púlsar, una estrella de neutrones en rápida rotación y que debería verse como un faro cósmico iluminando el cielo. Pero ahí no acaba su particularidad, pues el planeta se halla dentro el cúmulo globular M 4, por lo que las vistas del cúmulo deben ser impresionantes.





Así pues, en el cielo brilla la miríada de estrellas del cúmulo globular M4. El hecho de que el púlsar forma parte de un sistema binario, así como la proximidad del cúmulo globular pueden suponer un peligro para este planeta. Un encuentro cercano con otra estrella del cúmulo podría eyectar al planeta y condenarlo a vagar por el espacio interestelar por toda la eternidad.

Cúmulo globular Messier 4 (M 4).
Las interacciones gravitatorias dentro del cúmulo globular, no deberían favorecer la formación de planetas, por lo que este representa un desafío a las actuales teorías de formación planetaria, por lo que algunos astrónomos suponen que en realidad el planeta fue capturado por la estrella de neutrones como podemos ver en el siguiente gráfico.


Pero el futuro de este planeta podría se más sombrío, ya que la alta tasa de encuentros cercanos entre las estrellas del grupo, podrían empujarlo hacia la estrella de neutrones donde sería destruido o ,más probablemente, lo expulsaría del grupo volviéndose un planeta "errante".

Planeta errante.
Lastimosamente las expectativas para la vida no son muy buenas, las intensas radiaciones provenientes de la estrella de neutrones posiblemente descartarían a las formas de vida conocidas, así que solo podemos recrearnos con las representaciones artísticas que nos muestran lo maravillosos que serían observar "otros cielos". 



La siguiente galería muestra distintas recreaciones acerca de como observaríamos el cielo desde este mundo lejano, disfrútenlas.