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lunes, 26 de febrero de 2018

Plutón como mundo océano.


En el lejano futuro, el Sol se convertirá en una estrella gigante roja y la Tierra dejará de ser un planeta habitable. El aumento de brillo del sol desplazaría la zona habitable hasta limites muy alejados, hasta Plutón.
El sol comenzará a aumentar su luminosidad y a expandirse al acumular helio en el núcleo como resultado de la fusión del hidrógeno. Tras abandonar la secuencia principal para transformarse en una estrella gigante, el sol sufrirá un episodio de aumento de brillo súbito al fusionarse el helio del núcleo para dar carbono y oxígeno. El flash del helio, como se conoce a este fenómeno, será relativamente muy breve al estar el núcleo en forma de materia degenerada y supondrá el fin del aumento continuado de la luminosidad de nuestra estrella como gigante roja.
Puede parecer que Plutón se halla demasiado lejos para que la metamorfosis de nuestra estrella en una gigante roja pueda afectarlo de forma significativa. Pero al parecer, justo antes de producirse el "flash del helio" el Sol será tan grande que la temperatura superficial de Plutón alcanzará valores nunca vistos.
Plutón estará brevemente dentro de la zona habitable del sistema solar del futuro, es decir, la región donde puede existir agua líquida de forma estable en la superficie de un planeta. Claro que “brevemente” significa en realidad varios millones de años. Un periodo de tiempo insignificante en términos geológicos, pero una verdadera eternidad para un ser humano.
¿Qué pasaría con plutón?
Pues los hielos de nitrógeno, monóxido de carbono y metano que cubren la superficie se sublimarán y se convertirán en gases que formarán una nueva atmósfera. Y no solo eso. La corteza de hielo de agua se derretirá para formar un océano global profundo. 
Una vez pasada la fase del flash del helio, Plutón se volverá a convertir en una bola de hielo.

jueves, 8 de febrero de 2018

La fotografía más lejana.


La sonda New Horizons rompe el récord de las Voyager al tomar las fotografías más lejanas capturadas por una sonda espacial.

Son también las imágenes más cercanas de la historia de los objetos del cinturón de Kuiper. A través de su cámara de reconocimiento de largo alcance (LORRI), New Horizons ha observado varios objetos del Cinturón de Kuiper (KBO) y planetas enanos en ángulos de fase imposibles de ver desde la tierra. También ha estudiado a los Centauros para buscar en ellos rastros de anillos o pequeñas lunas.


Estas son imágenes de diciembre de 2017 en falso color de los KBO 2012 HZ84 (izquierda) y 2012 HE85 (derecha). La sonda se encontraba a 6.120 millones de kilómetros de la tierra al momento de tomar las fotografías. Es decir, más lejos de casa de lo que la sonda Voyager 1, de la NASA, se encontraba cuando capturó el famosa imagen de la tierra conocida como 'punto azul pálido' (6.060 millones de kilómetros).

Este récord no está destinado a durar, pues a lo largo del año New Horizons seguirá estudiando a los KBO, hasta que en menos de un año realice un sobrevuelo cercano al KBO MU69 (a unos 6.500 millones de kilómetros) este será el sobrevuelo más lejano realizado por un artefacto humano.

domingo, 21 de enero de 2018

Planeando el regreso a plutón.


Se han dado los primeros pasos para convertir en realidad una sonda orbital a Plutón.

Plutón ha demostrado ser un mundo fascinante, a pesar de su reducido tamaño. La sonda New Horizons, que estudió el planeta enano en 2015, ha descubierto numerosas características de este planeta enano pero su fugaz visita ha dejado muchas preguntas sin responder. Por ello se ha empezado a planificar lo que, en el futuro, se convertiría en una misión de regreso a plutón, esta vez con un orbitador.

La nueva sonda, que sería similar a la Dawn que ha estado explorando el cinturón de asteroides, estudiaría a plutón y su principal luna caronte con un detalle sin precedentes (la cercanía de ambos cuerpos permitiría compartir el tiempo de observación). Al igual que Dawn, el orbitador a plutón utilizaría propulsión iónica para alcanzar su destino.


Pero a tan grandes distancias la energía solar no es una opción por lo que probablemente necesite de generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG) o un pequeño reactor nuclear para alimentar el sistema de propulsión.

Por este y otros motivos el precio de esta sonda a plutón se acercaría a unos 2.000 millones de dolares (como mínimo) y le tomaría como una década de viaje llegar al planeta enano.

La sonda podría despegar como muy pronto a finales de la 
próxima década. Un lanzamiento en 2030 tendría una carga simbólica significativa, ya que se cumplirían 100 años del descubrimiento de Plutón.

Sin embargo, una misión orbital a Plutón está, todavía, muy lejos de convertirse en realidad. Los bajos presupuestos y la gran cantidad de proyectos compitiendo por esos escasos recursos hacen que sea muy difícil que un proyecto como este sea aprobado en un futuro próximo. Solo nos queda esperar que en lo que nos reste de vida podamos ver a la humanidad regresar al reino de plutón.