Una fantástica perspectiva de la galaxia vista de canto NGC 3628. La aguda imagen telescópica muestra como una franja de polvo oscuro divide a la galaxia en dos. la suculenta escena recuerda a los astrónomos el apodo popular de esta galaxia "Galaxia Hamburguesa" (Hamburger galaxy). La espiral posee una forma un tanto torcida, fruto de las interacciones gravitatorias con otras galaxias vecinas. Mide cerca de 100.000 años luz y se encuentra a unos 35 millones de años luz en dirección de la constelación de Leo
martes, 8 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
Timelapse: El cielo sobre el telescopio Anglo-Australiano.
Espectacular timelapse del cielo austral sobre el Telescopio Anglo-Australiano situado en Coonabarabran, Nueva Gales del Sur, Australia. Les recomiendo que lo vean de ser posible en alta definición y con las luces apagadas, simplemente hermoso.
Región de formación estelar S106
La masiva estrella IRS 4 está comenzando a desplegar sus alas. Nacida hace tan solo 100.000, el material sobrante de la formación de dicha estrella es expulsado, formando en e proceso a la nebulosa Sharpless 2-106 (S106). Un gran disco de polvo que rodea a la "Fuente infrarroja número 4" (IRS 4), es visible con un color rojo oscuro en el centro de la imagen, dando a la nebulosa la apariencia de una mariposa o de un reloj de arena. La sección formada por gas de la nebulosa S106 cercana a IRS 4, actúa como una nebulosa de emisión, ya que brilla con luz propia luego de que sus átomos hayan sido ionizados por la radiación ultravioleta proveniente de la estrella recién nacida. El polvo más alejado de IRS 4 se comporta como una nebulosa de reflexión, limitándose a reflejar la luz que incide sobre ella. La inspección detallada de la imagen revela cientos de estrellas enanas marrones de baja masa (es discutible el utilizar el termino "estrella" para este tipo de objeto). S106 se extiende a lo largo de 2 años luz, y se encuentra a una distancia aproximada de 2000 años luz, en dirección de la norteña constelación del Cisne (cygnus).
domingo, 6 de noviembre de 2011
Hablemos de exolunas.
No fue hace tanto tiempo que los astrónomos comenzaron a descubrir los primeros planetas alrededor de otras estrellas. Pero como el campo de la astronomía exoplanetaria avanza muy rápido los astrónomos han comenzado a mirar hacia el futuro, teniendo en cuenta la posibilidad de detectar lunas alrededor de estos planetas. Sorprendentemente, la posibilidad de hacerlo puede que no esté tan lejos.
Antes de explorar la forma en que se podrían detectar los satélites de los planetas distantes, los astrónomos primero deben tratar de conseguir una comprensión de lo que están buscando. Afortunadamente, el conocimiento acerca de como se forman los objetos planetarios avanza muy rápido
En general, existen tres mecanismos por los cuales los planetas pueden obtener los satélites. Lo más sencillo es formarse juntos simplemente a partir de un disco de acreción. Otra es que un enorme impacto golpee a un planeta expulsando el material del mismo y que ese material acabe convirtiendose en un satélite, como los astrónomos creen que ocurrió con nuestra propia Luna. Algunas estimaciones indican que estos impactos deben ser frecuentes y hasta 1 de cada 12 planetas parecidos a la Tierra podrían haber formado lunas de esta manera. Por último, un satélite puede ser un asteroide o un cometa capturado, lo cual, es probablemente el caso para muchas de las más pequeñas lunas de Júpiter y Saturno.
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| Disco de acreción, las lunas más grandes se forman principalmente de esta forma. |
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| La luna terrestre posiblemente se formó mediante el impacto de un gran objeto contra la tierra. |
Cada uno de estos casos produce una gama de lunas de diferentes masas. Las lunas capturadas probablemente sean más pequeñas y por ello es poco probable que se las pueda detectar en un futuro próximo. Las lunas generadas por un impacto se espera que sólo tengan hasta un 4% de la masa total del planeta y, como tales, las posibilidades de detectarlas son más bien limitadas.Las lunas más grandes, que según se cree, se forman en los discos de acreción alrededor de planetas similares a Júpiter, tienden a ser mucho más grandes. Estas son las más propensas a ser detectable.
El primer método por el cual los astrónomos pueden detectar lunas es por los cambios que haría en el bamboleo de la estrella, método que se ha utilizado para detectar muchos planetas extrasolares hasta la fecha. Los astrónomos ya han estudiado cómo un par de estrellas binarias pueden ser afectadas por tener a una tercera estrella que las orbita. Si la estrella binaria es intercambiada por un planeta y una luna, se deduce que los sistemas más fáciles de detectar son las lunas grandes que son distantes a su planeta, pero el planeta está cerca de la estrella madre. Sin embargo, salvo en casos extremos, la cantidad de bamboleo que el par podría inducir en la estrella es tan pequeña que sería ahogado por el movimiento convectivo de la superficie de la estrella, lo que hace que la detección a través de este método se vuelva casi imposible.
Los astrónomos han comenzado a detectar un gran número de exoplanetas por el método tránsito, donde el planeta produce unos eclipses de menor importancia, al pasar frente a su estrella. ¿Los astrónomos también podrían detectar la presencia de las lunas de esta manera? En este caso, el límite de detección de nuevo se basa en el tamaño de la luna. En la actualidad, el telescopio buscador de planetas Kepler posee la capacidad para detectar planetas de masa similar a la Tierra. Si existen lunas alrededor de un planeta como Júpiter que tuvieran un tamaño similar a la Tierra, también debería ser detectadas. Sin embargo, la formación de lunas de este tamaño es difícil. La luna más grande del sistema solar es Ganímedes, que posee el 40% del diámetro de la Tierra, poniéndola ligeramente por debajo de los umbrales de detección actuales, pero potencialmente al alcance de las misiones buscadoras de exoplanetas en el futuro.
Sin embargo, la detección directa por los eclipses causados por los tránsitos no es la única forma de tránsito que podría ser utilizada para descubrir exolunas. En los últimos años, los astrónomos han comenzado a utilizar la discrepancia entre la órbita prevista para un cuerpo y la órbita real que este sigue, método utilizado para descubrir otros planetas en el sistema solar. Neptuno fue descubierto al investigar el tirón gravitacional que este ejercía sobre Urano. Una luna lo suficientemente masiva podría causar variaciones detectables en el tiempo previsto que duraría un transito. Los astrónomos ya han utilizado esta técnica para poner límites a la masa de las lunas potenciales alrededor de los exoplanetas HD 209458 y OGLE-TR-113b a unas 3 y 7 masas terrestres respectivamente.
El primer exoplaneta descubierto fue encontrado alrededor de un púlsar. El tirón de este planeta causaba una variación de la pulsación regular del púlsar. Los púlsares suelen pulsar cientos de miles de veces por segundo y como tal, son indicadores muy sensibles de la presencia de planetas. El pulsar PSR B1257 +12 es conocido por albergar un planeta que tiene sólo 0,04% de la masa de la Tierra, lo que está muy por debajo del umbral de masa de muchas lunas. Por lo tanto, las variaciones en estos sistemas, causada por las lunas serían potencialmente detectables con la tecnología actual. Los astrónomos ya las han usado para buscar lunas alrededor del planeta en órbita alrededor del planeta PSR B1620-26 y descartó la presencia de lunas con más del 12% de la masa de Júpiter.
El último método por el cual los astrónomos han detectado planetas que potencialmente podría ser utilizado para encontrar a las exolunas es la observación directa. Las imágenes directas de exoplanetas sólo se han convertido en realidad en los últimos años, esta opción es actualmente poco prometedora, pero las futuras misiones como el Terrestrial Planet Finder (TPF) pueden hacerla factible. Incluso si la luna no está totalmente visible, el desplazamiento del centro de gravedad del sistema puede ser detectado con los instrumentos actuales.
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| Terrestial Planet Finder (TPF). |
En general, si la explosión de conocimientos sobre los sistemas planetarios continúa, los astrónomos deben ser capaces de detectar exolunas en un futuro próximo. La posibilidad ya existe para algunos casos, como los planetas pulsares, pero debido a su rareza, la probabilidad estadística de encontrar un planeta con una luna lo suficientemente grande es baja. Pero los equipos siguen mejorando, por lo que los umbrales de detección irán bajando, por lo que la primera exoluna será encontrada próximamente. Sin duda, las primeras serán grandes. Esto plantea la pregunta de qué tipo de superficies y atmósferas puedan tener. A su vez, esto inspira a más preguntas acerca de si la vida puede existir en un entorno similar .
NGC 7380: nebulosa del mago.
¿Qué tipo de fuerzas formaron la Nebulosa del Mago ( The Wizard Nebula )? La gravedad, lo suficientemente fuerte como para formar estrellas y el viento estelar junto a las radiaciones, suficientemente potente como para crear y disolver las torres de gas en la nebulosa . Situada a tan sólo 8.000 años luz de distancia, la nebulosa Wizard, rodea al cúmulo abierto en desarrollo NGC 7380, son precisamente las estrellas recien nacidas de este cúmulo, las que están dispersando a la nebulosa. Visualmente, el conjunto de estrellas, gas y polvo ha creado una forma que a algunos les parece como un hechicero medieval . La región de formación estelar activa, a la que pertenece la nebulosa, se extiende alrededor de 100 años luz. La Nebulosa del Mago se puede observar con un pequeño telescopio en la constelación del Rey de Etiopía ( Cefeo ). A pesar de que la nebulosa puede que dure sólo unos pocos millones de años más, algunas de sus estrellas actualmente en formación pueden sobrevivir a nuestro sol.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Japeto: Rareza del sistema solar
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| Japeto, luna de saturno. |
Estamos en el año 1671, la astronomía ha avanzado a grandes pasos desde la invención del telescopio, de manera que pueden imaginarse la frustración de Gian Domenico Cassini, después de descubrir la luna de Saturno, "Japeto" en dicho año.Lo que ocurría es que Cassini veía la luna muy bien cuando se encontraba al oeste del planeta, pero no la podía ver en el lado este. Cassini finalmente dejo a todo el mundo perplejo en 1705: Tras todos esos años de análisis llegó a la conclusión de que Japeto debía ser muy brillante en un hemisferio (la cara orientada hacia adelante en su órbita) y muy oscuro en el otro.
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| Las dos caras de Japeto. |
Pasaron varios siglos para descubrir cómo se produjo esta doble personalidad. Las imágenes cercanas obtenidas en 2007 por el orbitador Cassini de la NASA revelaron que el material oscuro no había hecho erupción desde el subsuelo, ni procedía de sus vecinos (estas eran las dos principales sospechas). En cambio, los hielos de capa exterior de la luna se habían sublimado aparentemente, dejando tras de sí una gruesa capa de sedimentos ricos en carbono, parecería como si una gigantesca estufa hubiera calentado un hemisferio de la luna hasta dejarlo sin hielo en la superficie.
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| Sonda Cassini, en órbita de saturno. |
Sin embargo, como suele ser habitual en la ciencia, al intentar resolver el misterio de Japeto, los científicos de Cassini se enfrentaron con otro: una cordillera montañosa imponente, de hasta 15 km de altura que se extiende a lo largo del ecuador de la luna por más de 1.300 km, un tercio de su circunferencia. Esta notable cordillera aparentemente antigua, no puede explicarse por procesos geológicos. Esta característica superficial ha desconcertado a los científicos planetarios desde su descubrimiento. Le da a Japeto la forma de una nuez gigante.
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| La gran cordillera ecuatorial, no puede explicarse por los conocidos fenómenos geológicos, siendo el origen de esta formación uno de los secretos mejor guardados de Japeto |
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| Gran cordillera ecuatorial de Japeto. |
Pero si todo esto no fuera suficiente, existe otro problema aún más misterioso. Japeto rota sincrónicamente (su rotación coincide con su traslación alrededor de Saturno, o sea muestra siempre la misma cara al planeta)a su movimiento en torno a Saturno en 79 días alrededor de Saturno, una sincronía forzada por la gravedad de Saturno hace mucho tiempo (al igual que la Luna rota en forma sincrónica alrededor de la Tierra). Pero las imágenes de alta resolución de Cassini demostraron que Japeto claramente no tiene forma esférica. Su forma implica que "tuvo que haberse sido congelado" mientras rotaba muy rápidamente, una vez cada 16 horas. Saturno puede ser un cuerpo masivo, pero Japeto está tan lejos (más de tres millones de kilómetros) que las fuerzas de marea del planeta hubieran necesitado unos 10.000 millones de años para reducir esta velocidad tan rápida.
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| Órbita de Japeto alrededor de Saturno (en rojo). |
Ahora el dinamicista Hal Levison y tres colegas del Southwest Research Institute presentarón una nueva teoría que podría explicar las rarezas de Japeto, describieron cómo algo tuvo que haber impactado contra Japeto lo suficientemente fuerte en el pasado remoto formando un cercano disco de desechos y una pequeña luna orbitando algo más lejos. Como lo leen, Japeto podría heber tenido una luna.
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| Superficie de Japeto. |
Los científicos del Southwest Research Institute descubrieron que, cuando las fuerzas de marea de la pequeña luna interactúan con Japeto, la pequeña luna frena drásticamente su rotación, y además forzó el colapso del disco para formar la cresta ecuatorial en tan sólo unos pocos miles de años. "Los desechos deberían haber caído a casi tangencialmente a la superficie a tan sólo 300 metros por segundo", explica Walsh, y ésto sería más que suficiente para que se formase la cresta.
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| Superficie de Japeto. |
Mientras tanto, todo este tira y afloja gravitacional alejó lentamente a la pequeña hasta que se escapó de la órbita de Japeto y comenzó a orbitar a Saturno. Pero esta libertad habría durado poco: hay una probabilidad del 90% de que colisionase finalmente con Japeto y de que hubiera formado una de las grandes cuencas de su corteza helada.
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| Gran cuenca de impacto en Japeto.¿Será este el lugar donde se estrelló la pequeña luna? |
Este escenario sería válido éxito o no en función de las suposiciones que se tomen sobre la rigidez del interior de Japeto (en función de su composición y temperatura) y de la forma en que evolucionó.
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| Superficie de Japeto. |
¿Sería plausible esta teoría, incluso remotamente? Bueno, ¿por qué no? Se han invocado impactos catastróficos para explicar de todo, desde la Luna de la Tierra al núcleo de hierro de gran tamaño de Mercurio o la inclinación del eje de rotación del planeta Urano...
En resumen un mundo misterioso y fascinante, que requiere una exploración más exhaustiva, como la de la siguiente imagen.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Saturno menguante
Cualquier persona podría quedarse fácilmente sin aliento ante la belleza de los cuerpos celestes, como el presente panorama protagonizado por un Saturno en fase menguante. Los anillos, débilmente iluminados, apenas proyectan sombras sobre el disco del planeta, ya que la imagen fue tomada el 18 de julio de 2009, muy cerca del equinoccio, que es cuando Saturno presenta sus anillos de canto, al ser observado desde la tierra. El anillo D, casi transparente, se puede apreciar en la parte inferior de la imagen La sonda Cassini se encontraba entonces a 2,1 millones de kilómetros del gigante anillado y a 30º sobre el plano de los anillos, obteniendo una resolución de 122 km por píxel.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Vulcanoides: asteroides cercanos al sol
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| Vulcanoide. |
El vulcanoides son una población hipotética de asteroides que podrían encontrarse orbitando al sol en una zona dinámicamente estable dentro de la órbita del planeta Mercurio . Ellos llevan el nombre del hipotético planeta Vulcano , cuya existencia fue refutada en 1915. Ningún vulcanoide han sido descubierto, y no está claro si en verdad existen.
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| Vulcanoide. |
Si existen, los vulcanoides podrían evadir la detección, ya que serían muy pequeños y estarían ahogados por el resplandor del sol . Debido a su proximidad nuestra estrella, las búsquedas desde la la tierra sólo puede ser llevadas a cabo durante el crepúsculo o eclipses solares. Cualquier vulcanoide debe poseer unas dimensiones entre unos 100 metros y 60 kilómetros de diámetro, encuentrandose probablemente en órbitas casi circulares cerca del borde exterior de la zona gravitacionalmente estable.
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| Vulcanoide. |
Los vulcanoides, en caso de que sean encontrados, pueden proveer a los científicos con información del material primitivo de la época de formación de los planetas , así como conocimiento de las condiciones imperantes durante ese periodo en el Sistema Solar . A pesar de que en todas las demás regiones gravitacionalmente estables en el Sistema Solar se han encontrado objetos ocupándolas, las fuerzas no gravitatorias, como el efecto Yarkovsky , o la influencia de una migración de planetas en las primeras etapas del desarrollo del Sistema Solar pueden haber destruido esta área de asteroides que podrían haber estado allí.
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| Órbitas probables de los vulcanoides. |
Cuerpos celestes interiores a la órbita de Mercurio han sido propuestos y buscados desde hace siglos. El astrónomo alemán Christoph Scheiner creía que había observado cuerpos pequeños pasando por delante del Sol en 1611, pero estos terminaron siendo conocidos más tarde como manchas solares. En la década de 1850, Urbain Le Verrier (Uno de los descubridores de Neptuno) estudió los cálculos detallados de la órbita de Mercurio y encontró una pequeña diferencia en el planeta sobre los valores previstos. Postuló que la influencia gravitacional de un planeta o un anillo de asteroides en la órbita de Mercurio podría explicar la desviación. Poco después, un astrónomo aficionado llamado Edmond Lescarbault afirmó haber visto al planeta de Le Verrier. El nuevo planeta fue nombrado como "Vulcano", pero nunca fue visto de nuevo, y el comportamiento anómalo de la órbita de Mercurio fue explicado satisfactoriamente por Einstein y su teoría de la relatividad general en 1915. Los vulcanoides toman su nombre de este hipotético planeta. Lo que vió Lescarbault probablemente fue un grupo de manchas solares.
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| Vulcanoide. |
Los vulcanoides, si existieran, serían difícil de detectar debido a la fuerte luz del sol en la cercanía, y las búsquedas con base en tierra sólo puede llevarse a cabo durante el crepúsculo o durante los eclipses solares. Varias observaciones de eclipses se llevaron a cabo durante el año 1900, que no revelaron ningún vulcanoide, y las observaciones durante los eclipses siguen siendo un método de búsqueda común. Telescopios convencionales no pueden ser utilizados para la búsqueda de ellos, porque el Sol podría dañar su óptica.
El vulcanoides se cree que existen en una banda gravitacionalmente estable dentro de la órbita de Mercurio, a distancias de 0,06-0,21 UA del sol (entre 9 a 32 millones de kilómetros). Se ha encontrado que todas las otras regiones igualmente estables en el Sistema Solar contienen objetos, aunque las fuerzas no gravitatorias, pueden haber agotado el área de los vulcanoides de su contenido original. Puede que no haya más de 300 a 900 vulcanoides con más de 1 kilómetro de radio restantes. La estabilidad gravitatoria de esta zona se debe en parte al hecho de que hay solo un planeta vecino. A este respecto, se puede comparar con el cinturón de Kuiper.
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| Zona de los vulcanoides. |
Los vulcanoides, en caso de existir, siendo una clase completamente nueva de cuerpos celestes, serían muy interesantes por derecho propio. Incluso el solo descubrir si existen o no daría pistas sobre la formación y evolución del Sistema Solar . Si es que existen pueden contener material que sobró durante el primer período de formación de planetas, y ayudaría a determinar las condiciones bajo las cuales se formaron los planetas de tipo terrestre , en particular el mercurio. Si se encuentra que los vulcanoides no existen, esto pondría restricciones diferentes en los modelos de formación planetaria y sugeriría que otros procesos han estado trabajando en el Sistema Solar interior, tales como la migración planetaria.
Nebulosas IC 59 e IC 63 en casiopea
Estas magnificas nubes que aparentan estar fluyendo, como si de un helado cósmico se tratase. pueden encontrarse sobre un bello campo estrellado en dirección de la constelación de Casiopea. Las nebulosas IC 59 e IC 63 con un ligero aspecto cometario se encuentran a una distancia de unos 600 años luz. Las nubes de hallan a solo 3 o 4 años luz de la brillante estrella Gama Casiopeae, cuya radiación ultravioleta está disipando lentamente a ambas nubes. IC 63, la nebulosa de la derecha se halla más cerca de la estrella y muestra el conocido brillo rojizo correspondiente al hidrógeno ionizado por la radiación ultravioleta emitiendo luz propia. IC 59, por el contrario, se halla más alejada de dicha estrella, exhibiendo un poco más del característico tinte azul de la luz estelar reflejada.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Cuerpos hipotéticos del sistema solar II
Cloris, luna de mercurio.
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| Planeta Mercurio. |
La luna de mercurio fue durante un corto periodo de tiempo un objeto "creíble", recibiendo el nombre de "Cloris", pero veamos como se desarrolló la historia. El 27 de marzo de 1974, dos días antes del sobrevuelo de mercurio por parte de la sonda norteamericana Mariner 10, los detectores ultravioletas del vehículo espacial empezaron a detectar grandes dosis de esta radiación en las proximidades del planeta, las cuales no eran esperadas, según los astrónomos de entonces, dicha radiación no debería estar ahí.
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| Mariner X (10) sobrevolando Mercurio. |
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| Durante poco más de 30 años la sonda Mariner X, fue el único vehículo espacial en visitar al planeta más cercano al sol. |
Pero al día siguiente, la radiación había desaparecido, reapareció tres días después, lo que hizo parecer que procedía de un objeto, aparentemente, separado de mercurio. Algunos astrónomos especularon que habían detectado una estrella de fondo, pero otros argumentaron que el objeto debía ser una luna, citando como pruebas que la radiación había emanado de dos direcciones diferentes (sugiriendo la existencia de un objeto en órbita de mercurio) y la, por aquel entonces, convicción de que la radiación de alta energía no puede penetrar muy lejos a través del medio interestelar. La velocidad del objeto se calculó en 4 kilómetros por segundo, lo que coincidía con la velocidad que se esperaría de una luna.
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| Superficie de Mercurio. |
Pronto, sin embargo, la "luna" fue detectada alejándose de Mercurio y fue finalmente identificada como una estrella, 31 Crateris, en dirección de la constelación de Copa (Crater) . El origen de la radiación detectada el 27 de marzo es aún desconocida. 31 Crateris resultó ser una binaria espectroscópica con un período de 2,9 días, y esta puede ser la fuente de la radiación ultravioleta.
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| Sistema binario. |
Cloris, la luna de Mercurio, aunque no exista se convirtió en la chispa de un importante descubrimiento en la astronomía : la radiación ultravioleta, como se comprobó, no estaba tan completamente absorbida por el medio interestelar, como se pensaba anteriormente.
martes, 1 de noviembre de 2011
Nuevos planetas y un misterioso objeto que orbitan estrellas moribundas
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| Representación artística de un exoplaneta. |
Algunas adiciones interesantes a la familia de exoplanetas fueron anunciados la semana pasada por los astrónomos de la Universidad Penn State. Aunque encontrar exoplanetas en estos días puede ser considerado "como un día en la oficina", los astrónomos descubrieron tres planetas únicos y un objeto "misterioso". Lo que es único acerca de estos planetas es el hecho de que las estrellas que orbitan son viejas y moribundas gigantes rojas que se han hinchado, encontrándose cerca del final de sus vidas. Lo especial del caso es que normalmente consumen a los planetas con la mala suerte de encontrarse demasiado cerca como para escapar.
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| Exoplaneta a punto de ser absorbido por su estrella. |
Las tres estrellas son HD 240237, BD 48 738, y HD 96127, la segunda es la que tiene el misterioso objeto en órbita, lo que puede ser otro planeta, una estrella de baja masa o una enana marrón, algo cuya masa se encuentra entre la de una estrella muy fría y un planeta gigante.
Se espera que nuestro Sol se convierta también en una estrella gigante roja dentro de cinco mil millones de años. No es precisamente un futuro alentador para la tierra, obviamente, ya que todos los planetas interiores del sistema solar probablemente serán consumidos por el Sol en expansión.
Este descubrimiento es muy interesante, ya que por ahora la mayoría de los exoplanetas descubiertos orbitan estrellas "normales", como nuestro Sol, que aún se encuentran en mitad de su vida o menos. Pero ahora, se han observado planetas alrededor de estrellas en todas las diferentes etapas de la evolución estelar, desde las muy jóvenes, incluso teniendo aún los discos protoplanetarios, hasta las estrellas que ya han muerto, igual que los púlsares. Lo que esto parece indicar es que los planetas son una parte normal de la formación estelar, de principio a fin. Los números que ahora son manejados por los astrónomos, indican que la cantidad total de planetas en la galaxia es muy alta, por los miles, millones o miles de millones probablemente., Esto en sí es un gran cambio mirando al pasado, sólo unas décadas atrás, cuando no se sabía si había otros sistemas solares en lo absoluto. Hay un montón de ellos.
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| Nebulosa Planetaria. Este es el posible aspecto que tendrá el sistema solar en unos 5000 millones de años. |
NGC 7129
Un grupo de jóvenes soles todavía se encuentran dentro de la polvorienta nebulosa NGC 7129, a unos 3.000 años luz de distancia en dirección de la constelación de Cefeo .Mientras que estas estrellas están a una edad relativamente tierna, sólo unos pocos millones de años, es probable que nuestro Sol se haya formado en una guardería estelar similar hace ya unos cinco mil millones de años atrás. Lo más notable en la nítida imagen son las preciosas nubes de polvo azul que reflejan la luz de estas estrellas jóvenes. A la distancia estimada de NGC 7129 , esta vista telescópica abarca unos 40 años luz.
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